Estudio de arte paleolítico

El artista paleolítico representaba animales conocidos, pero cabe pensar
que éstos podían proceder no ya del biotopo inmediato, sino de zonas más alejadas habiendo
entrado en relación con ellos en desplazamientos más amplios que los habituales en la caza.
Tanto el objetivo como los criterios selectivos de sus temas nos son desconocidos, así pues,
la fauna pintada o grabada podría no ser representativa del biotopo circundante introduciendo
aspectos ajenos a él. (Moure, A., 1980).
Pero sí podemos afirmar a partir de lo que se ha dicho hasta ahora, que la fauna figurada,
sea o no reflejo fiel del entorno más próximo, es la fauna de un medio y un momento
determinado y está en relación temporal y espacial con el hombre que la pintó y grabó en las
paredes de las cuevas.
Resulta obvio pues, en principio, que también las manifestaciones artísticas de fauna
pueden aportarnos datos valiosos sobre el medio en que se desenvuelven los grupos
humanos del Paleolítico Superior.
Los objetivos que nos hemos fijado en este estudio son, por una parte: tratar de
establecer las relaciones entre Arte y Medio viendo hasta qué punto aquél está condicionado
por éste; si los conjuntos parietales responden a unas pautas predeterminadas y de qué
naturaleza son éstas. Por otra, y en estrecha relación con lo anterior, ver si la fauna figurada
puede ayudar a obtener datos sobre el Medio y aun datar el mismo Arte(1).
Nos proponemos, sobre esta base, realizar un ensayo en una zona concreta del Arte
Cántabro-Francés, la provincia de Cantabria, sin perder la perspectiva de una futura
ampliación al resto de la zona cantábrica y a Francia, conscientes de que sin ello no podemos
obtener unas conclusiones mínimamente definitivas en este complejo mundo del Arte
parietal Paleolítico (2).

Colección
Monografías (Museo de Altamira)
Materia
Arqueología, Prehistoria
Idioma
  • Castellano
EAN
9789200080906
ISBN
978-92-0-008090-6
Páginas
294
Edición
1
Fecha publicación
01-01-1986
Número en la colección
15