E.a.e. nº 92 yacimiento ibérico del alto chacón, teruel

La ciudad de Teruel está rodeada, en parte, por el macizo montañoso de L a Muela,
el cual pertenece al extremo meridional de las estribaciones del Sistema Ibérico. En este
mismo macizo, y en la margen derecha del río Turia, a cuatro kilómetros de Teruel, río
abajo, existen restos de una necrópolis Hallstattica (1) y a diez kilómetros, en el mismo
sentido, se encuentran las inscripciones celtibéricas de Peñalba (2). Aguas arriba de Teruel,
a dos kilómetros aproximadamente, en el lugar llamado «Alto del Batán», existen
restos de un yacimiento de la Edad del Bronce que permanece todavía sin excavar y a
dos kilómetros y medio de éste se encuentra el poblado ibérico del Alto Chacón que
ahora nos interesa estudiar.
Geográficamente, el Alto Chacón está enclavado en el extremo más occidental de
la Muela, muy próximo y dominando el pequeño barrio de L a Guea que, a su vez, pertenece a la ciudad de Teruel (plano 1 y lám. I). Para llegar hasta él, saliendo por la carretera
que conduce a Cuenca, hay que tomar una desviación, a la derecha, junto a las últimas
casas de la ciudad; por esta desviación cruzar el llamado barrio de Jorgito y, una vez
ascendida su empinada cuesta, continuar por un camino de herradura que se extiende
todo a lo largo de La Muela, durante cuatro kilómetros y medio, hasta llegar al montículo
que oculta los restos del poblado visible desde el mismo camino.
Teniendo en cuenta que el lugar se encuentra próximo, y dominando, la confluencia de
los ríos Guadalariar y Alfambra, que forman a partir de este momento el río Turia, y
dominando igualmente la ruta de comunicación de Zaragoza a Valencia, su situación
estratégica es extraordinaria no sólo en el marco geográfico de la zona sino en cuanto
al establecimiento del propio poblado se refiere, fundado sobre un montículo amesetado,
que alcanza los 990 metros de altitud, cuyas vertientes norte y oeste son prácticamente
inaccesibles, ya que están rodeadas de pendientes abruptas que dan sobre el río Guadalaviar,
al cual llegarían descendiendo por una fuerte barrancada abierta por su lado
noroeste (lám. II). Las vertientes sur y este, de fácil acceso dando sobre tierras de labor,
estarían defendidas por un foso actualmente relleno con las tierras que se han ido acumulando
con el paso de los años (lám. III).
El poblado estaría dotado, de esta forma, de buenas defensas naturales, así como
de agua y tierras de labor suficientes para su abastecimiento.

Colección
Excavaciones Arqueológicas en España
Materia
<Genérica>
Idioma
  • Castellano
EAN
9789200081668
ISBN
978-92-0-008166-8
Páginas
156
Edición
1
Fecha publicación
01-01-1976